Superalimentos: mitos y verdades

En los últimos años, los llamados superalimentos han conquistado estanterías, redes sociales y titulares, presentándose como productos casi milagrosos capaces de mejorar la salud cardiovascular, reforzar el sistema inmunológico o frenar el envejecimiento celular. Pero ¿qué hay realmente de cierto detrás de este término tan popular?
Desde el punto de vista científico, el concepto de superalimento no tiene una definición oficial. De hecho, surgió por primera vez en 1949 en un periódico canadiense, utilizado con fines publicitarios para destacar las virtudes nutricionales de un simple muffin. Desde entonces, el término ha sido ampliamente explotado por el marketing alimentario.
Según la Organización Mundial de la Salud, los alimentos más saludables no son aquellos etiquetados como “super”, sino los que aportan vitaminas, antioxidantes y grasas saludables, dentro de una dieta equilibrada. En este sentido, la dieta mediterránea, reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, ofrece numerosos ejemplos cercanos y accesibles: frutas, verduras, legumbres, pescado, frutos secos y, especialmente, el aceite de oliva.
Frente a esta realidad, muchos de los productos exóticos importados desde otros continentes, cuyo consumo no deja de crecer, carecen en algunos casos de evidencia científica suficiente que respalde las propiedades extraordinarias que se les atribuyen. La clave, coinciden los expertos, no está en buscar alimentos milagro, sino en mantener hábitos alimentarios variados, equilibrados y sostenibles, donde la calidad global de la dieta importa más que cualquier ingrediente aislado.
Tesis se emite el SÁBADO 14/FEB/2026 alrededor de las 18:50 h. en ATV (Andalucía Televisión). Repeticiones en ATV, el DOMINGO 15/FEB a las 11:30 h. y el VIERNES 20/FEB a las 12:30 horas.